El atacante contacta a la víctima con un perfil falso —a menudo haciéndose pasar por alguien atractivo de edad similar—, inicia una conversación romántica o sexual, y rápidamente propone videollamada o intercambio de fotos.
Actúan rápido: buscan generar intimidad y urgencia en minutos u horas, no semanas, para reducir el tiempo de reflexión de la víctima.
Explica que puede pasarle a cualquiera
La sextorsión afecta a personas de todas las edades y no es señal de descuido: cualquiera puede ser blanco de un engaño bien planeado.
Refuerza que pagar no soluciona nada
Explica desde antes que ceder a un chantaje casi nunca detiene la amenaza, solo la alimenta.
Prepara una reacción sin pánico
Acuerda con tu hijo o hija que, si algo así pasa, lo primero es avisarte, sin miedo al castigo.
Aprende sobre deepfakes
Explícales que hoy existen imágenes falsas hechas con IA a partir de fotos normales de redes sociales.
No es tu culpa
Si alguien te engañó o amenaza con tu imagen, la responsabilidad es del extorsionador, no tuya.
No pagues ni envíes más contenido
Ceder no hace que la amenaza desaparezca: casi siempre el atacante vuelve a pedir más.
No borres las pruebas
Guarda capturas de pantalla del perfil, el número y los mensajes antes de bloquear a la persona.
Pide ayuda de inmediato
Cuéntale a un adulto de confianza apenas sospeches algo raro, no esperes a que la amenaza sea real.
Esta información es educativa y no reemplaza asesoría legal, psicológica o policial. Si hay riesgo inmediato, contacta primero a la línea de emergencias de tu país y verifica siempre los canales oficiales vigentes.