Cada vez que visitas una página, tu navegador y tu proveedor de internet revelan automáticamente cierta información: tu dirección IP pública, una ubicación aproximada derivada de esa IP, y datos de tu navegador como el user agent, el idioma y la resolución de pantalla. Esta herramienta consulta un servicio público de geolocalización por IP y reúne los datos que expone tu propio navegador para mostrarte exactamente lo que un sitio web podría ver.